〝 De Belén de Palestina al corazón de Chile.
Los Zaror llevan siglos, memorias y un árbol de frutos amarillos. 〞
Orígenes · Belén, Palestina
Belén no fue una ciudad cualquiera. La tradición oral dice que fue fundada por seis familias, y entre ellas se nombra a los Zaarour. Más allá de la leyenda, los registros bíblicos mencionan a los zoratitas como un clan emparentado con los primeros pobladores de Belén, dentro de la tribu de Judá.
El apellido Zaarour proviene de un árbol típico de las montañas de Palestina y Siria, que da unas frutas amarillas y pequeñas. Un nombre arraigado a la tierra, a los olivos, a la piedra caliza de las colinas de Belén.
Carlos Elías Zaror Salame
Nacido en 1883 en Belén, Palestina. Su nombre entero aún resuena como un árbol genealógico: Zaror es la tierra, Salame evoca la paz, Elías es profeta y memoria.
Llegó a Chile con una cédula que hoy, aunque borrosa en la fecha, todavía dice nítidamente: “Belén, Provincia de Jerusalén, Palestina”. Esa cédula es el evangelio familiar. Muestra un viaje que no fue turístico, sino de necesidad y esperanza.
Como tantos otros palestinos de su tiempo, dejó atrás un imperio otomano que exprimía con impuestos y dejaba la tierra inservible. No llegó con riquezas, llegó con un apellido.
Por qué llegaron como “turcos” a Chile
Palestina en 1910 era una región pobre y decadente. Los 400 años de dominio turco no hicieron más que reventar a su población con impuestos, abusar de la tierra y dejarla inservible. Para los otomanos, Palestina no era más que “Siria del Sur”, una tierra de poca relevancia, excepto por el valor espiritual de Jerusalén.
Los palestinos en Chile, casi todos, salieron al mundo buscando mejores oportunidades. Y como el Imperio Otomano expedía pasaportes con la palabra “turco”, así los apodaron al llegar a puertos como Valparaíso. Por esto, mis antepasados llegaron a Chile como “turcos”, aunque fueran árabes, cristianos y de Belén.
Hoy, Chile tiene la colonia palestina más grande fuera del mundo árabe. Y en esa colonia está escrita la letra Z de Zaror.
Qué significa Zaror / Zaarour
En árabe, Zaarour designa un árbol silvestre de frutos amarillos que crece en las montañas de la costa de Siria y Palestina. Un árbol resistente, que da fruta pequeña pero vistosa.
Existe otra acepción: en algunos contextos, Zaror se ha traducido como “soltero” o “célibe”, pero la raíz más antigua y hermosa es la del árbol. Un apellido que no habla de soledad, sino de resistencia, de tierra amarilla y de frutos que se dan incluso en terrenos difíciles.
Los Zaarour de Belén fueron tierra, y luego viento que cruzó el mar.